Charles Darwin dijo que “la ignorancia engendra confianza de forma más frecuente que el conocimiento” y, por suerte o por desgracia, alguien demostró que tenía .

Justin Kruger y David Dunning (Universidad de Cornell) hipotetizaron y probaron que por una habilidad dada, las personas incompetentes:

  • Tienden a sobrestimar su nivel en dicha habilidad
  • Fallan al reconocer la habilidad genuina de los demás
  • Fallan al reconocer lo extremadamente mal que pueden llegar a desempeñar esa habilidad
  • Reconocen su falta de habilidad previa, si se les entrena de forma muy sustancial

Este fenómeno se dio a conocer en 1990 como el Efecto Dunning-Kruger, publicado en el Journal fo Personality and Social Psychology. Una de las interesantes conclusiones de Dunning y Kruger pone de manifiesto el circulo vicioso que presenta este efecto“si la persona carece de las habilidades para producir una respuesta correcta, también está condenada con la inhabilidad para saber cuando sus respuestas, o las de cualquier otro, son correctas o no”.

En pocas palabras (ojo al trabalenguas): es imposible que la persona entienda su propia incompetencia, precisamente debido a que es incompetente y, dado que para superar su incompetencia primero debe ser capaz de diferenciar la competencia de la incompetencia, la persona queda atrapada en un círculo vicioso.

Con todo, El Efecto Dunning-Kruger, no solo prueba la anterior cita de Charles Darwing, sino también aquella en la que Bertrand Russel afirma que “gran parte de las dificultades por las que atraviesa el mundo se deben a que los ignorantes están completamente seguros y los inteligentes llenos de dudas”, dado que existe la otra cara de la moneda: el Efecto “Peor que la Media”, que sufren las personas competentes.

Sin embargo, este fenómeno será material para otra futura entrada.


Fuente con Licencia CC3.0: Idou Psicología – La trampa de la incompetencia (el Efecto Dunning-Kruger) por Idou .