Muchas mañanas nos despertamos sin poder recordar lo que hemos soñado durante la noche, en cambio, hay personas que recuerdan perfectamente los sueños que han tenido la noche anterior… Cierto es que las personas soñamos muchas cosas durante la noche, pero no siempre se pueden recordar… ¿Por qué?.

El sueño es uno de los aspectos más misteriosos del funcionamiento del cerebro. Cada día entramos en un mundo extraño, y pasamos en ese mundo un tercio de nuestra vida, y sin embargo lo conocemos muy poco… Siempre se había pensado que el sueño era un estado de inactividad, en el que el cerebro dejaba de funcionar, posiblemente con la intención de descansar o recuperarse.

No obstante, cuando se comenzaron a realizar los primeros registros del electroencefalograma durante el sueño se encontró que, lejos de estar inactivo, el cerebro seguía intensamente activo, por lo menos durante parte del sueño.

La actividad cerebral durante el sueño

Un equipo de investigación de neurocientificos llevo a cabo en Francia un proyecto muy interesante acerca de la actividad de nuestro cerebro al dormir.

Dividieron a los sujetos objeto de estudio en dos grandes grupos: los que eran capaces de recordar sus sueños y aquellos que sólo recuerdan sus sueños una o dos veces al mes.

En estado de sueño y vigilia, a ambos grupos se les hizo escuchar melodías ambientales junto con el sonido esporádico de su nombre. Y es que, las personas que suelen recordar sus sueños, suelen estar más alerta a la hora de escuchar sus propios nombres.

Durante el tiempo en el que los dos grupos estaban dormidos, los cambios percibidos en la actividad cerebral al escuchar sus nombres eran similares.

El cambio más significativo se encontraba en los periodos de vigilia. En ese periodo de tiempo, y en el grupo capaz de recordar sus sueños, se registro una depreciación en una de las ondas cerebrales, onda alfa, al momento de oír sus propios nombres. Y es precisamente este cambio durante la vigilia el factor diferenciador en la forma de soñar.

Gracias a este estudio, se llegó a la conclusión de que las personas capaces de recordar sus sueños tienen la virtud de activar más regiones del cerebro, lo que facilita el procesamiento de sonidos cuando están despiertos. Sin embargo, durante el sueño, el comportamiento de la onda alfa es justo inverso, tiende a aumentar cuando se escucha un sonido inesperado.

Gracias a este comportamiento el cerebro se resguarda de ser interrumpido durante el sueño…

Las personas cuya onda alfa aumenta durante el sueño son capaces de recordar sus sueños con mayor facilidad porque su cerebro está protegido de sonidos externos. Y, aunque parezca contradictorio, suelen despertarse con mayor facilidad en comparación con las personas que tienen más dificultad a la hora de recordar lo que han soñado. Y este hecho es otro de los factores que ayuda a recordar los sueños nada más despertar.

Además, es importante tener en cuenta que situaciones de estrés, lo que por otro lado acarrea problemas de atenciónrumiaciones mentales, darle muchas vueltas a las cosas o “pensar” demasiado,… dificulta el recuerdo posterior de nuestros sueños…

Así que ya sabes, la próxima vez que te preguntes por qué no eres capaz de recordar lo que has soñado, mira en tu interior y pon órden…


Fuente con Licencia CC4.0: Enfermedades y su tratamiento – Nuestro cerebro durante el sueño por Helena Gorostidi.

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