La depresión se ha convertido en una de las grandes patologías del siglo XXI. Así mismo, y de forma más concreta, la depresión en la adolescencia es una de las patologías mentales más graves en dicho estadio vital. No en vano, la depresión no tratada o mal tratada es, hoy día, una de las principales causas de suicidio en la adolescencia.

En un artículo publicado recientemente en la revista The Prevention Researcher, los investigadores de la Universidad de Cincinnati describen algunas estrategias para prevenir el suicidio en adolescentes.

Señales de alarma

Keith King y Rebecca Vidourek afirman que tanto depresión como suicidio, están intrínsecamente relacionados en la adolescencia. Los autores apuntan a tres categorías en las que se encuentran las señales de alarma a las que debemos prestar atención:

  • Conductas: algunas de las señales que los adolescentes pueden mostrar cuando están sufriendo una depresión incluyen la dificultad para dormir o el sueño excesivo, cambios en el desempeño escolar, pérdida de interés en actividades que le eran placenteras y la pérdida de interés respecto a objetos y posesiones importantes.
  • Verbalizaciones: la expresión de pensamientos de muerte y/o suicidio son una señal de alarma evidente. Sin embargo, cabe mencionar que los pensamientos de muerte no son amenazas de suicidio explicitas, y pueden tomar formas diversas como por ejemplo: “quiero dejar de ser una carga” o “mi familia estaría mejor sin mí”.
  • Estresores vitales: un evento traumático siempre es motivo de alerta para cualquier persona. Pese a todo, debido a la labilidad y volubilidad de los adolescentes, son especialmente peligrosos para ellos. Así, hay que prestar atención a la rotura de relaciones significativas, problemas parentales, muertes en la familia o círculos de amistades, etc.

Por otro lado, Kin y Vidourek señalan que un estudio realizado en EE.UU. se concluye que los adolescentes con dificultades respecto a su identidad sexual, tienen un riesgo elevado de padecer una depresión y llegar al suicidio, posiblemente debido a la falta de soporte y aceptación social, así como un mayor aislamiento respecto a sus compañeros.

Previniendo la depresión

Kin y Vidourek señalan la importancia clave de crear fuertes conexiones entre el adolescente, la familia la escuela y la comunidad en que se reside. En sus palabras: “la investigación indica claramente que la conectividad familiar ayuda a prevenir el suicidio adolescente, incluso si el joven se encuentra aislado de sus compañeros”.

Los autores añaden que, dado que los adolescentes pasan tanto tiempo en la escuela, es importante que las escuelas adopten programas de prevención e intervención que incluyan psicoeducación, detección temprana y seguimiento de casos.

En definitiva, la prevención de la depresión y suicidio adolescente pasa por el desarrollo de conexiones sociales y emocionales positivas entre jóvenes y adultos que sirvan de apoyo. Así, los autores concluyen que “mantener a los adolescentes conectados a adultos positivos y situaciones positivas debe ser nuestro objetivo”.


King, K.A. & Vidourek R.A. (2012). Teen Depression and Suicide: Effective Prevention and Intervention Strategies. The Prevention Researcher, 19(4), 15-17


Fuente con Licencia CC3.0: Idou Psicología – Depresión y Suicidio en la Adolescencia por Idou Psicología.

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