Ya sabemos que elegir pareja es una de las decisiones más importantes que se van a dar en nuestra vida.

Así, trataremos de invertir el esfuerzo y la coherencia necesaria para intentar que sea de la manera más acertada posible.

Vamos a desarrollar unos simples consejos para procurar empezar con buen pie el arduo y apasionante camino de construir una pareja.

Estar dispuestos al cambio. No existen ni la mujer, ni el hombre perfecto

Nosotros mismos no somos perfectos, tratemos pues de fijarnos en las personas siendo conscientes de sus imperfecciones, viéndonos capaces a su vez de fomentar en los demás y en nosotros mismos el cambio de conducta o carácter necesario para mejorar.

Vamos a tratar de evitar la expresión “Yo soy así y no voy a cambiar”.

Tengamos presente que la convivencia en pareja es una de las experiencias que más nos hace crecer. Esta experiencia nos ayuda a pulir y mejorar nuestro carácter en el devenir del día a día.

Si no estás dispuesto a fomentar y facilitar ese cambio, difícilmente podrás entablar una relación sana y constructiva.

Establecer unos hábitos de comunicación correctos. Herramienta indispensable para crear y garantizar una relación estable y sana

Ciertas habilidades básicas como: la expresión y el reconocimiento de las emociones propias y ajenas, la asertividad y la empatía, nos aportan el oxigeno necesario para regenerar nuestra relación de pareja.

Esta parte esencial de la Inteligencia Emocional y Racional es la parte más complicada de llevar a cabo, lo que más nos suele costar.

En muchas ocasiones, damos por supuesto que la otra parte de la relación ya sabe que la valoramos o queremos, que nos gusta como es, ya sabe lo que nos sienta mal, lo que necesitamos y nos gusta,… Por favor, no caigamos en este error. Las personas no somos adivinas para saber lo que les ocurre a los demás, para saber lo que sienten, lo que les parece que está mal o bien.

Seamos sinceros con la otra parte y hablemos desde la coherencia de nuestros pensamientos y emociones.

Tan importante es saber en qué fallamos para poder mejorar, como sentirnos valorados por la persona con la que compartimos nuestro día a día.

Hablemos, o mejor aún, tratemos de comunicarnos, de expresar lo que sentimos, lo que nos hacen sentir,…

Afrontar las dificultades de una forma sana

Las crisis, las discusiones, las dificultades del día a día, los problemas,…son una parte esencial e inevitable de la vida y de las relaciones interpersonales.

La percepción es subjetiva, lo que para mí es importante, puede que para ti no lo sea,… Debemos tener en cuenta este detalle y valorar la actitud con la que la persona escogida afronta estas dificultades…

Cada persona se adapta al cambio y afronta las dificultades de maneras muy diferentes.

Hay personas que se enfrentan a estos momentos de cambio o crisis consumiendo sustancias nocivas para la salud, otros se instauran en la queja continua, otros desarrollan conductas agresivas y violentas,…

Por el contrario, hay personas que afrontan estos momentos de la vida desde un modelo mucho más funcional, adaptándose a la vida e identificando las formas de superación que mejor se adaptan a su personalidad y carácter.

Por ello, es conveniente tratar de identificar en la posible pareja, si existen o no formas sanas de afrontar los problemas, ya que esto, tendrá repercusiones importantes en el futuro.

Mantener relaciones adecuadas con la familia extensa

El matrimonio o la vida en pareja supone mucho más que la unión entre dos personas, ya que hay dos núcleos familiares diferentes y desconocidos entre sí que se unen para crear un tercero.

No podemos desligar a las personas de sus raíces y del modelo bajo el que han sido educados y criados. Conocer esta parte de la otra persona, puede darnos muchas pistas acerca de su carácter, de sus valores, de sus hábitos y costumbres.

Esta información es importante y no puede pasar desapercibida. Por ello, es totalmente beneficioso conocerla a su debido tiempo, es decir, no vamos a esperar al momento en el que la relación se formaliza para presentar a ambas familias.

Esto, nos restaría oportunidades a la hora de “recabar información” en el momento de elegir pareja.

Estos cuatro consejos son pilares básicos para sostener con fortaleza un proyecto en común, pero, por encima de todo esto, debemos tener presente que es parte esencial en el proceso de búsqueda de pareja, saber qué queremos encontrar, qué es lo que necesitamos y qué es lo que nos sobra.

Ahora sólo queda tener los ojos bien abiertos, ser pacientes e ir analizando esos detalles de la personalidad de la que consideramos como posible pareja, sin olvidarnos de disfrutar y de vivir,…


Fuente con Licencia CC4.0: Enfermedades y su tratamiento – Como acertar al elegir pareja por Helena Gorostidi.

Artículos relacionados