El juego de puzzles más famoso del mundo es tan adictivo que ha dado nombre a un síndrome, el ‘Efecto Tetris’. Pero no todo son malas noticias. El popular rompecabezas de los años 80 también tiene su parte positiva: puede ayudar a superar nuestros traumas.

Es bastante probable que en algún momento hayas estado enganchado a juegos de moda como Candy Crush. Es normal. Los juego crean adicción y, en este caso, es fácil explicarlo. Es incluso posible que, tras una de tus largas noches juntando caramelitos de colores hayas cerrado los ojos para intentar dormir y la repetición mental de posibles jugadas no te haya dejado pegar ojo.

Este caso igual ya no es tan normal. Pero desde luego, no es algo nuevo. Es, sin exagerar, algo tan antiguo como el Tetris. Es más, lo que te pasa tiene un nombre y se lo debe al popular juego creado por Alekséi Pázhitnov. Se trata del ‘Efecto Tetris’ y, a pesar de que no parezca muy saludable, puede tener sus ventajas, como ayudarte a superar momentos traumáticos.

Creando adicción desde los años 80

El ‘Efecto Tetris’ es la consecuencia que tienen ciertas actividades capaces de colarse en el pensamiento de aquellos que les han dedicado mucho tiempo y que, a causa de este síndrome, tienen imágenes mentales e incluso sueños relacionados con ellas.

Si pasaste años pegado a tu Game Boy colocando tetróminos, lo más probable es que en esa etapa vieras piezas de Tetris por todas partes, e incluso que imaginases todo lo que te rodea como una gran pantalla tridimensional en la que jugar a una de las decenas de versiones del juego.

De una forma u otra, el juego popularizado por Nintendo marcó la vida de multitud de jugadores. Tanto es así que hay incluso películas que analizan el fenómeno Tetris desde el punto de vista de aquellos cuya vida ha sido una sucesión de filas desintegradas, como ‘Ecstasy of Order’ o el pequeño documental ‘Confesiones de un adicto al Tetris’, donde el campeón mundial de 1999 cuenta cómo su obsesión por el juego soviético ha sido determinante a lo largo de su vida.

Terapia Tetris

Una vez asumida tu adicción, llegan las buenas noticias. El juego creado en una Electronika 60 es beneficioso para la salud. Al menos, si sufres un Trastorno de (TEP). Un grupo de investigadores de la Universidad de Oxford quiso demostrar que el Tetris podía servir como “vacuna” contra los síntomas del TEP.

En concreto, los investigadores defendían que dedicarle 10 minutos al juego de Pázhitnov después de vivir un momento traumático ayuda a reducir el número de ‘flashbacks’ posteriores.

Para demostrarlo, se realizó un – cuyos resultados fueron publicados en PLoS One – con cuarenta personas, divididas en dos grupos de veinte. Ambos grupos tuvieron que plantarse ante una perturbadora grabación de doce minutos en la que se podían ver trágicos accidentes, con heridos y muertos. Tras treinta minutos de descanso, cada uno de los grupos – formados por personas sanas – tenía que acometer una tarea distinta.

Uno de los grupos tenía que jugar a la versión para PC del Tetris durante diez minutos, mientras que el otro grupo no tenía que hacer nada durante ese tiempo. Durante la semana siguiente, los participantes debían contabilizar en un diario el número de ‘flashbacks’ en los que revivían la traumática que habían contemplado.

Los datos resultaron confirmar la hipótesis de los investigadores. Aquellos que habían dedicado diez minutos a jugar media hora después de el suceso traumático habían revivido ese momento en menos ocasiones que aquellos que no realizaron ninguna actividad.

¿Puro entretenimiento?

Este primer experimento parecía dejar claro el efecto positivo del Tetris, pero también creaba numerosos interrogantes. ¿Tiene el puzzle más famoso del mundo unas propiedades especiales o se pueden combatir los efectos del TEP con cualquier otro juego? ¿Es necesario jugar media hora después de haber atravesado una experiencia dura? ¿No será que olvidamos las imágenes de lo vivido porque tenemos algo con lo que entretenernos?

Para responder a estas cuestiones, los investigadores de la Universidad de Oxford realizaron un segundo estudio – también publicado posteriormente en PLoS One – en el que sesenta participantes, divididos en tres grupos, vieron la misma grabación que en el primer caso. Después, cada grupo tuvo una tarea distinta: los componentes de uno de ellos jugaron al Tetris, los del segundo grupo no hicieron nada y los del nuevo grupo jugaron durante diez minutos al popular juego de preguntas Pub Quiz Machine 2008.

En este caso los datos fueron aún más reveladores. Obviamente, los resultados de los dos primeros grupos se repitieron, pero los datos del grupo que jugó al Pub Quiz desvelaron unos datos peores que los del grupo que no tenía ninguna tarea durante diez minutos. Por ello, los investigadores dedujeron que jugar a según que juegos tras vivir un suceso traumático puede llegara ser perjudicial.

“Si bien jugar al Tetris puede reducir los ‘flashbacks’, hemos demostrado que no todos los juegos de ordenador tienen este efecto beneficioso. Algunos incluso pueden tener un efecto perjudicial sobre la forma en que las personas hacen frente a los traumáticos”, aseguraba la doctora Emily Ho, directora del proyecto.

Además, se repitió el experimento dejando cuatro horas de descanso y los resultados volvieron a repetirse, demostrando que el efecto del Tetris sigue siendo beneficioso incluso varias horas después de presenciar un suceso traumático.

¿Por qué?

Los investigadores de la Universidad de Oxford acertaron con sus hipótesis, pero aún estaba sin responder la principal pregunta: ¿por qué el número de ‘flashbacks’ se reduce con según qué juegos? En este sentido, los investigadores consideran que la mente tiene dos canales independientes: uno sensorial – se ocupa de lo que percibimos de nuestro alrededor a través de los sentidos – y el otro es conceptual – encargándose de que lo que percibe el otro canal tenga un significado.

Los dos canales funcionan de forma equilibrada hasta que una situación traumática nos supera y rompe dicho equilibrio. El canal sensorial supera al conceptual, por lo que la que vemos y oímos se repite en nuestra mente en forma de ‘flashbacks’.

Sin embargo, si poco después de vivir el suceso traumático ocupamos el canal sensorial con cualquier otra información (jugar al Tetris, por ejemplo), lo que percibimos antes y lo que percibimos mientras jugamos luchará por ocupar el espacio limitado del canal, reduciendo considerablemente el número de recuerdos traumáticos involuntarios.

El efecto es diferente con juegos como Pub Quiz, ya que, al contener información leída que requiere del canal conceptual, compite con el significado del trauma y, en lugar de reducirlo, aumenta el número de imágenes revisitadas.

Así que no te sientas culpable por desempolvar la Game Boy o instalar en tu móvil alguna versión del clásico Tetris. Cierto es que tu productividad se va a ver afectada, pero también puedes ahorrarte una pasta en psicólogos.


Fuente con Licencia CC3.0: ElDiario.es – Pasa del diván y juega al Tetris: el puzzle de los 80 ayuda a superar los traumas por Álvaro Hernández.

Fecha
Item
Pasa del diván y juega al Tetris: el puzzle de los 80 ayuda a superar los traumas
Rating
51star1star1star1star1star

Artículos relacionados